Por características personales yo nunca  adhiero a las teorías conspirativas,  siempre me han parecido  algo infantil  y una manera de trasladar los errores y carencias propias a otros, que no tienen nada que ver con el tema. Esto es algo que lamentablemente los Argentinos hacemos habitualmente.

En el caso que me ocupa he tenido que desanimarme y replantearme algunos conceptos ante las evidencias, lamentablemente, para entender que existe un plan  coordinado y ejecutado para dejar sin trabajo a mas de 200,000 Argentinos.

Los mismos  no constituyen  grandes empresas internacionales que envían sus ganancias al exterior, ni conglomerados locales  que pretenden obtener un exceso de lucro,  ni dueños de grandes extensiones de tierra, ni  están haciendo sus reclamos para destituir un gobierno democrático que mucho trabajo ha costado conseguir. Leer más…